Mallorca es perfecta para una escapada corta: vuelos rápidos desde casi cualquier ciudad española y suficiente variedad para no aburrirte en 48-60 horas.
Día 1: Palma de Mallorca
Empieza por el centro histórico: la Catedral de Mallorca (La Seu), el Palacio de la Almudaina y el paseo marítimo. Por la tarde, pierde un par de horas en el barrio de Santa Catalina, lleno de bares y restaurantes con buena relación calidad-precio. Cena cerca del puerto para ver el atardecer sobre la bahía.
Día 2: Serra de Tramuntana
Alquila un coche y dedica el día a la sierra. Imprescindibles: Valldemossa (pueblo de piedra con la Cartuja), Deià (mirador y playa de Cala Deià) y Sóller, al que puedes llegar también en el tren histórico desde Palma si prefieres no conducir por las curvas.
Día 3 (medio día): cala y vuelta
Si tu vuelo es por la tarde, aprovecha la mañana en una cala cercana al aeropuerto: Cala Mondragó o Es Trenc, según la zona donde te alojes, tienen aguas turquesas sin necesidad de desplazarte mucho.
Consejos prácticos
- En temporada alta (junio-septiembre), reserva coche de alquiler con semanas de antelación: se agota rápido.
- El aeropuerto de Palma está muy bien conectado; los vuelos desde Madrid y Barcelona suelen durar poco más de una hora.
- Las carreteras de la Serra de Tramuntana son estrechas y con curvas: calcula más tiempo del que indica el GPS.
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