Escocia es uno de los destinos más subestimados de Europa: una mezcla única de historia medieval, paisajes salvajes y una cultura que no se parece a nada. Los castillos emergen de la niebla, las Highlands parecen sacadas de una película de fantasía y Edimburgo es, para muchos viajeros, la ciudad más bonita del continente.

Edimburgo: la capital más cinematográfica de Europa

Edimburgo se divide en dos: la Ciudad Vieja (medieval, con el Royal Mile conectando el Castillo de Edimburgo con el Palacio de Holyroodhouse) y la Ciudad Nueva (georgiana, del siglo XVIII). El Castillo de Edimburgo, sobre una roca volcánica en el centro de la ciudad, alberga las Joyas de la Corona de Escocia. El Festival de Edimburgo (agosto) es el mayor festival de artes escénicas del mundo — la ciudad se llena de actuaciones callejeras, teatro y música. El barrio de Grassmarket y los callejones del Old Town esconden bares y pubs donde Scott y Stevenson bebieron.

Las Highlands: el paisaje más dramático de Europa

Las Tierras Altas escocesas son el paisaje más salvaje de Europa occidental: valles glaciares, lagos oscuros, montañas de granito y casi nadie. El recorrido más famoso es la North Coast 500, una ruta circular de 830 km por la costa norte que se considera uno de los mejores road trips del mundo. Ben Nevis, el pico más alto de las Islas Británicas (1.345m), se puede subir en un día desde Fort William sin equipamiento especial.

El Lago Ness y el Castillo de Urquhart

El lago Ness, a orillas del canal de Caledonia, es famoso en todo el mundo por el legendario monstruo Nessie — del que hay avistamientos documentados desde el siglo VI. El lago tiene 37 km de longitud y suficiente profundidad para albergar... lo que sea. El Castillo de Urquhart, en ruinas sobre el lago, es uno de los más fotografiados de Escocia. Inverness es la ciudad más cercana y perfecta como base para explorar la zona.

Glencoe: el valle más dramático

Glencoe es quizá el paisaje más dramático de Escocia: un valle glaciar rodeado de montañas de 1.000 metros que parece diseñado por un director de cine. Es el escenario de la Masacre de Glencoe (1692) y de varias escenas de Harry Potter y James Bond. A 90 minutos de Edimburgo en coche.

Islas Escocesas: Skye, Órcadas y Hébridas

La Isla de Skye es la más accesible y espectacular de las islas escocesas: el Castillo de Eilean Donan (el más fotografiado de Escocia), el Quiraing (formación rocosa alucinante), las piscinas de hadas de Fairy Pools y el Old Man of Storr. A 5 horas de Edimburgo en coche a través de las Highlands.

El whisky escocés

Escocia tiene más de 130 destilerías activas, muchas de ellas visitables con cata incluida. Las principales regiones son Speyside (el más suave y de frutas), Islay (el más ahumado, con olor a turba y mar) e Highlands (el más variado). Una visita a la destilería Glenfiddich o Macallan en Speyside es perfecta combinada con una ruta por las Highlands.

Cuándo ir

Verano (junio-agosto) tiene el mejor tiempo y hasta 18 horas de luz. Las Highlands tienen el "Highland Midge" (mosquito local) en julio-agosto — lleva repelente. Otoño (septiembre-octubre) tiene los mejores colores y menos turistas. Invierno es frío y lluvioso pero los castillos con nieve son mágicos. Escocia tiene fama de lluvia — lleva siempre impermeable, en cualquier época.

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